Entradas

Mostrando las entradas de marzo, 2021

De cómo en las historias trágicas siempre debe de llover

Imagen
 Érase una vez un par de conejos. Eran como todos, peludos, blancos, nariz rosada y ojos rojos. Tan tiernos como casi cualquier conejo. Pero ambos tenían un problema: eran ciegos. Por diversas razones. Ella había sido víctima de la crueldad de seres humanos que no venían en ella más que un juguete, desechable. Él era víctima de un corto circuito genético. Y pues sí, tenían que aprender a vivir con ello, porque no había de otra. Un día, ambos conejos tuvieron la mala fortuna de ser abandonados por sus respectivos dueños, que por falta de escrúpulos, los dejaron en el mismo callejón sucio, en idénticas cajas de cartón que se humedecieron rápidamente. Porque como en toda historia trágica, ese día estaba lloviendo. Cualquiera pensaría que estaban hechos el uno para el otro. Y así parecía ser, porque cada uno salió de su caja y empezó a deambular por el callejón. Ambos sentían que su hora se acercaba, Ella más que él. Pero fue él quien sintió que no estaba solo, sintió que alguien más e...