Se solicita un hada
Sí, ya tengo 34 años. Ya estoy donde la edad se equivoca para los demás. Para uno mismo. Ha fluido la sangre incansablemente en mis venas, yo he fluido a veces con cansancio en las venas de la vida. Muchas cosas se han quedado en el camino. Pero algunas otras ignoradas pueden aparecer. Ya hubo veces en que me sentí perdido, como si hubiera muerto. De lo poco que sé y de lo mucho que conozco, entiendo que el grano humano que se arroja en la tierra no tiene tiempo exacto para fructificar. Lo importante es que ningun hombre se pierda, que ninguna vida esté de más. El universo interior de cada uno de nosotros tiene reservas casi inagotables. El otro universo, el que está fuera, es portentoso. Se podrá acabar para mí, para tí, pero continuará existiendo para los demás. Y si uno ha sabido ser hombre, seguirá habitando en él, aun mucho después de que creamos que todo ha terminado. Pero yo ahora quiero hablar de mis deseos. Volveré los ojos hacia los que me envolvieron ayer, en ese tiempo en q...