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Mostrando las entradas con la etiqueta hay que dejarse caer

Se solicita un hada

Sí, ya tengo 34 años. Ya estoy donde la edad se equivoca para los demás. Para uno mismo. Ha fluido la sangre incansablemente en mis venas, yo he fluido a veces con cansancio en las venas de la vida. Muchas cosas se han quedado en el camino. Pero algunas otras ignoradas pueden aparecer. Ya hubo veces en que me sentí perdido, como si hubiera muerto. De lo poco que sé y de lo mucho que conozco, entiendo que el grano humano que se arroja en la tierra no tiene tiempo exacto para fructificar. Lo importante es que ningun hombre se pierda, que ninguna vida esté de más. El universo interior de cada uno de nosotros tiene reservas casi inagotables. El otro universo, el que está fuera, es portentoso. Se podrá acabar para mí, para tí, pero continuará existiendo para los demás. Y si uno ha sabido ser hombre, seguirá habitando en él, aun mucho después de que creamos que todo ha terminado. Pero yo ahora quiero hablar de mis deseos. Volveré los ojos hacia los que me envolvieron ayer, en ese tiempo en q...

Sometimes I think that I'm bigger than the sun

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Algunas nubes mágicas marca Xalapa. Y ya. Hoy amanecí feliz y con dolor de panza. Muchos dulces y galletas, algo de frío, y muchos nuevos amigos. Ando aprendiendo un poco de todo. Ya sé hacer sopa y pollo en salsa de chipotle, tomo fotos y platico con los "niños" (los que viven conmigo, es que la mayoría es menor que yo). Y trato de no entristecerme tan indiscriminadamente. Llueve mucho. No sé qué más decir. Quizá que nunca pensé que extrañaría tanto al sol. Porque a veces me siento más grande que el sol. Pero que conste que nada más a veces.

El Olvido

-Me llamo Mariana –dijo ella, con una sonrisa brillante, hermosa. -Yo soy Julián –le contesté también con una sonrisa, encantado de haberla encontrado. Mariana era muy hermosa, tenía los ojos verdes y el cabello largo y negro, una combinación bastante peculiar. El día que la conocí (que fue también el día en que me despedí de ella) vestía pantalón de mezclilla negro, una blusa a cuadros roja y tenis negros. Me parecía muy peculiar, pues a pesar de estar rodeados de gente que vestía más o menos igual ella parecía destacarse, aunque tal vez solo yo pudiera notarlo. Estaba ahí sólo para mí, y me gustaba. Ella estaba sentada en una banca de la plaza principal escuchando la música, y se veía seria, como si no lo estuviera disfrutando, no aplaudía al terminar las canciones. Sólo cuando el grupo terminó de tocar aplaudió y se levantó para acercarse al vocalista. Yo sentí que la iba a perder así que me levanté y fui tras de ella, y apenas alcancé a escuchar su conversación: -… y así, ése es el...

Tener 20 años no es tan malo después de todo.

Aún no se me pasa la emoción, las cosquillas en la panza cada que escucho una canción, la inevitable sonrisa. Y apenas empiezan el dolor de espalda y la garganta ronca. Y descubrí un enorme moretón en mi pierna derecha. El viernes 19 de junio viví una de las experiencias más bonitas de mi vida. Después de mucho tiempo disfruté algo que no tiene nada que ver con mi entorno diario, y lo disfruté con todas mis ganas. A las 9:15 pm de ese día, las luces se apagaban y empezaba el concierto de Café Tacvba , que celebra sus primeros (porque claro que son sólo los primeros) 20 años de carrera musical, de vivir en, de y por la música. Porque como dijo Rubén, "¿acaso existe otro modo de vida?". Será que soy muy inquieta, porque si bien en mi mente recuerdo todos y cada uno de los maravillosos momentos que vivimos ese día unos 8000 niños en la Arena Monterrey, me es casi imposible escribirlos todos. Recuerdo muy bien que antes de "Las Flores" , la canción fue dedicada a todas ...