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So many miles and so long since I've met you.

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Y luego te da coraje porque quieres hacer todas esas cosas en un solo día y no te alcanza el tiempo, y te sientes enojada porque si tienes tanto, ¿a dónde se va cuándo lo necesitas? Pero la perspectiva de salir y sentir la tierra en tu rostro, ver las mismas calles sucias bajo el mismo cielo gris, hace que tengas que aguantar la respiración para que tu corazón no termine de romperse. Como si estuiveras enferma de algún cáncer terminal, pero tan profundo que los síntomas no alcanzan tu exterior. Te acostumbraste a morir lentamente y en silencio, porque de otra forma no habrías podido llegar hasta aquí. Pero lo has hecho. Estás entera y en dos pies, si bien es cierto que por dentro la vida que llevas te hace sentir como un dibujo viejo y deslavado, cuya intención original no se recuerda nunca más. Como cuando encuentras un periódico viejo en la basura, amarillento y quebradizo, y te das cuenta de que una vez que dio lo que tenía que dar, información en su caso, fue desechado y desterr...

Before they do my face up like a corpse and say "get up and dance"

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Querido Blogger: Gracias.

No hay sordera peor que la de quien no quiere oír.

Supongo que no soy la única persona a la que la literatura ha arruinado la vida. A mí me ha convertido en un ser enfermo. Esto no quiere decir que antes de consagrarme a ella yo haya sido una persona llena de vitalidad, pero sí era alguien capaz de disfrutar medianamente de la vida. Podía, por ejemplo, salir a pasear por la tarde sin que me aturdiera la angustia por la idea para mi próxima novela o por las críticas injustas que caían sobre mis textos. Ahora estoy arruinado. Vivo dentro de una obsesión sin fin; salgo a la calle y narro mentalmente y sin tregua todo lo que sucede a mi alrededor. No puedo dormir porque mi cabeza no descansa en busca de una historia. Dentro de mí surgen voces que hablan a todas horas y sólo a veces guardan silencio cuando las sumerjo en alcohol. Los libros se han apoderado de mi vida y no sé cómo sacarlos de ella. En otro momento, cuando lo único que deseaba era ser escritor, me zambullía en la ficción y no me importaba tener la cabeza siempre llena de h...