Hace mucho que no nos vemos sonreír.
¿Qué pasa si te digo que tu sonrisa
llega cada día para despertarme?
De otra manera, no podría levantarme.
Me quedaría en cama,
esperando que me invites a salir.
Sin embargo, creo que escogimos
el momento equivocado
para volvernos mezquinos.
Tal vez tú no me creas,
o no lo consideres importante,
pero yo sí necesito un héroe.
Alguien en quien confiar,
que me salve de la rutina,
que me lleve a pasear por
las calles sucias de mi ciudad.
Que no me grite,
que no me pegue,
y que me regale nieve
sabor pay de manzana.
Yo sí necesito héroes,
ídolos de barro a quien adorar,
jarritos de latón donde
beber agua de jamaica,
donadores de sangre,
domadores de leones.
No necesariamente,
cabe aclarar,
tienes que ser tú.
No siempre tienes que ser tú.
llega cada día para despertarme?
De otra manera, no podría levantarme.
Me quedaría en cama,
esperando que me invites a salir.
Sin embargo, creo que escogimos
el momento equivocado
para volvernos mezquinos.
Tal vez tú no me creas,
o no lo consideres importante,
pero yo sí necesito un héroe.
Alguien en quien confiar,
que me salve de la rutina,
que me lleve a pasear por
las calles sucias de mi ciudad.
Que no me grite,
que no me pegue,
y que me regale nieve
sabor pay de manzana.
Yo sí necesito héroes,
ídolos de barro a quien adorar,
jarritos de latón donde
beber agua de jamaica,
donadores de sangre,
domadores de leones.
No necesariamente,
cabe aclarar,
tienes que ser tú.
No siempre tienes que ser tú.